Mi querida hada



Iba cabalgando por la estepa,
mi mente estaba inquieta.
Sin saber cómo ni por qué
hacia un bosque me adentré.


Miré todo su esplendor,
palpitando mi corazón al ver todo su color,
notando una dulce sensación.

Descendí de mi caballo,
el cual estaba calmado.
Notó lo mismo que yo,
la magia a nuestro alrededor.


Mi piel se erizó,
un ser bueno yo noté.
Aunque no lo divisé,
su presencia percibí.


Cual sorpresa fue la mía,
cuando se dejó ver.
Como yo me imaginé,
sólo un hada podía ser.


Miré a sus ojos y pensé,
cuánta pureza hay en ti,
la puedo hasta en mi ser sentir.


Ella a mis ojos miró y
mi luz percibió.
¡Ven, mi bosque te enseñaré!
Sin dudarlo me acerqué.


Mi cuerpo se elevó y
volamos juntos los dos.
Me mostró todas sus flores,
preciosos eran sus colores.


Nunca pude imaginar,
con una hada yo volar.
Era dulce como la miel,
y blanca era su piel.


Me enseñó un precioso lugar,
en el cual pudimos bailar.
Llegamos a su poblado,
música habían preparado.


Nuestros cuerpos flotaban,
nuestras almas disfrutaban.
Bailaban elfos y hadas,
dulces eran sus miradas.


Mi ser lo comprendió,
Así comprendí yo,
la belleza del amor


Lo llevamos todas dentro,
ella me lo enseñó
el amor es real,
"Amor Universal"

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada