La Luna

En su pálida superficie algunos creen ver a Longines cargado con un haz de espinos... mientras otros afirman distinguir a una vieja a quien absorbió la Luna por robar leña...
En las noches radiantes... y... para que el astro les consiguiese aquello que deseaban... los críos recitaban esta jaculatoria refiriéndose a las siete estrellas de la constelación de El Carro, las Pléyades o la Osa Mayor.


"Luna, lunera, cascabelera,
los siete perrucos a la cabecera..."

Puesto que la Luna rige el flujo y reflujo de las mareas... no cabe duda que a ella debe atribuirse su peligrosa y letal influencia en las enfermedades durante la bajamar... las enfermedades y la vitalidad en general se acrecientan con el creciente lunar.
Por el aspecto de la Luna, los Montañeses saben si va a llover o si el viento va a ser o no, fuerte.
Sin embargo, también hay que preservarse y contrarrestar los maléficos influjos de la Luna menguante... para ello se cuelga una moneda perforada en el centro, en el cuello de los niños mediante un hilo de seda. Los niños recién nacidos... (no las niñas...) deben ser protegidos de la luz de la luna; si no, comenzarán a tener un color pálido-verdoso, verdadero color lunar; y si no mueren, de mayores estarán en verdadero peligro de volverse locos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada